¿Cuál es el potencial del nearshoring en Latinoamérica?

julio 31, 2023

Las inversiones y empresas se acercan como nunca a América, con México y Brasil a la cabeza, gracias al fenómeno de relocalización de cadenas o «nearshoring», en el que empresas manufactureras se reubican para estar más cerca de sus mercados, en especial desde Asia.

Pero en la región hay un panorama desigual, en el que no todos los países están preparados para atraer la inversión por las crisis internas y la falta de mano de obra.

México: el imán de inversiones

México ha sido uno de los países más beneficiados por la relocalización de cadenas y el ejemplo es la inversión de más de cinco mil millones de dólares de Tesla para instalar su planta de autos eléctricos más grande del mundo.

La maquila mexicana prevé una inversión de hasta 18 mil millones de dólares este año gracias al nearshoring, reveló en entrevista con EFE Luis Manuel Hernández, presidente del Consejo Nacional de la Industria Maquiladora y Manufacturera de Exportación (Index).

Esto significaría un incremento en la inyección de capital al país del 63%, frente a los 11 mil millones de dólares de 2022.

Un Estados Unidos perfeccionista

Desde la llegada de Joe Biden al Gobierno de Estados Unidos en enero de 2021, reducir la alta dependencia de China ha sido uno de sus principales objetivos económicos, como muestra la ley CHIPS, aprobada para fomentar la construcción y ampliación de fábricas nacionales de semiconductores.

También ha lanzado medidas proteccionistas como la ley “Construye en América, compra en América”, que exige que todo el hierro, el acero, los productos manufacturados y los materiales de construcción de los proyectos de infraestructura se produzcan en Estados Unidos.

Pese a todo, la relocalización de empresas en el país no es todavía una tendencia mayoritaria, pero sí con México, como muestra la planta Tesla en la norteña ciudad de Monterrey.

Según datos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), las exportaciones totales de México producto del proceso de deslocalización industrial llegarían a los 35 mil 280 millones de dólares y 30 mil corresponderían a manufacturas enviadas a Estados Unidos.

Brasil: entre potencial y timidez

Brasil es el segundo país latinoamericano con mayores posibilidades para beneficiarse de la relocalización, con un potencial para aumentar sus exportaciones en 7 mil 844 millones de dólares anuales, según un estudio del BID de 2022.

Pero, de momento, la instalación de empresas extranjeras para producir en Brasil es «tímida», dijo a EFE Constanza Negri, gerente de Comercio e Integración Internacional de la Confederación Nacional de la Industria (CNI).

El fomento de la competitividad, un mayor desarrollo tecnológico, el fortalecimiento de la política industrial moderna y una estrategia de integración son los «desafíos estructurales» que Brasil necesita enfrentar para ser un destino del «nearshoring», completó la portavoz de la CNI.

Un Uruguay abierto

Si bien en Uruguay no existen registros de empresas manufactureras que se hayan relocalizado en otro país o que decidan volver a su origen, existe una «política muy abierta» de atracción de empresas extranjeras, indicó a EFE Inés Bonicelli, subdirectora ejecutiva de la agencia de promoción de inversiones, exportaciones e imagen país Uruguay XXI.

En ese sentido, destacó «el atractivo» de su país para captar nuevas inversiones con condiciones como estabilidad económica, política y social, institucionalidad, respeto por las reglas, y calidad de vida, aspectos que considera como una «carta de presentación» para generar interés en una región en la existe inestabilidad.

Es sabido que el hecho de que vengan empresas extranjeras se instalen son motor de empleo, motor de desarrollo y que derrama sobre el resto del ecosistema. A Uruguay le interesa mucho que se instalen este ese tipo de empresas, entonces ese es el flujo que hemos visto»

Inés Bonicelli, subdirectora ejecutiva de la agencia de promoción de inversiones, exportaciones e imagen país Uruguay XXI.

Argentina: el freno de la crisis

La situación económica que arrastra Argentina, con los mercados de deuda restringidos, alta inflación y presión fiscal y escasez de divisas -el «cepo cambiario» limita fuertemente el acceso al dólar oficial de cambios para importar y transferir utilidades- está empujando a ciudadanos y empresas a mudar sus operaciones o residencias a Uruguay.

Entre 600 y 800 personas de Argentina se han convertido en residentes fiscales en el país vecino desde el inicio de la pandemia, y se suman a las empresas argentinas que han expandido sus negocios al otro lado del río de la Plata, según informó a EFE la embajada de Uruguay en Argentina.

El consultor Marcelo Elizondo mencionó a EFE tres fenómenos: el empresario que se va a vivir a Uruguay pero deja sus plantas de producción en Argentina, el que monta su centro de operaciones en Uruguay y los empresarios que siguen en Argentina pero las nuevas inversiones las hacen en Uruguay.

República Dominicana, un impulsor

El Gobierno dominicano promueve activamente el país para la relocalización de empresas extranjeras destacando su ubicación geográfica, los acuerdos comerciales que mantiene con países como Estados Unidos y la seguridad jurídica que garantiza a las empresas extranjeras.

De acuerdo con los datos del Consejo Nacional de Zonas Francas de Exportación, dependencia del MICM, de agosto de 2020 hasta abril de 2023 en el país se aprobaron 231 empresas:

  • 103 – República Dominicana
  • 68 – Estados Unidos
  • 10 – Canadá
  • 6 – España
  • 1 – China

La mayoría tienen que ver con fábricas de cigarros y sus derivados, productos médicos y farmacéuticos, talleres de confección, productos agroindustriales, joyería, alimentos, entre otros.

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